Ziggy play in the Sky-David Bowie

 

El 2016 fue uno de los años más tristes para el mundo del Arte y el entretenimiento, desde Carrie Fisher hasta Umberto Eco, pasando por Zaha Hadid y  Mohamed Ali. Pero indudablemente, la industria de la música recibió los mayores embates del año que acaba de terminar. Músicos de la talla de Prince, Leonard Cohen, Keith Emerson,  Greg Lake, George Michael, Natalie Cole y por supuesto David Bowie, serían algunas de sus víctimas.

 

Precisamente al último astro es a quien vamos a abordar,  y no por ser más o menos importante que el resto de las victimas del fatídico 2016.  Sin embargo, pocas figuras en la música POPular han logrado impactar en la obra de otras,  convertirse en leyendas en vida, y perpetuar su influencia sobre todos; como en el caso de David Bowie.

 

 

Bowie no sólo fue una estrella del Rock, de hecho llamarle de esa forma, sería subestimar su trayectoria. La obra del Duque Blanco  va más allá de la música, su legado comprende  prácticamente cualquier forma de Arte.

 

Es posible que el  gusto de Bowie por otras expresiones artísticas fuese motivo para reinventarse en cada uno de sus trabajos. Para David Jones, la creación de un álbum o la planeación de una gira, no consistía solamente en escribir letras, crear líneas melódicas o contratar músicos para su ejecución. Bowie quería brindar experiencias no sólo en terreno auditivo, lo cual era ya una garantía.

La ambición artística de Bowie fue tan grande que le permitió explorar a profundidad  géneros musicales como el Funk, el Jazz, el Rock Industrial o hasta el Krautrock durante sus años de desintoxicación en Berlín, a lado de Iggy Pop y Brian Eno. El ‘’Hombre que Calló a la Tierra” también husmeó dentro del teatro, la pintura, o la literatura. Sus mayores influencias literarias fueron William Borroughs, Egon Schiele, Lindsay Kemp o Andy Warhol, siendo  piezas fundamentales en la formación de su estética. La moda y sus actores tuvieron una participación fundamental en la creación artistica de Bowie, diseñadores de moda como Kansai Yamamoto, Freddie Buretti, Natasha Korniloff o Alexander McQueen por ejemplo.

 

Retomando la influencia de las Artes en David Jones, podríamos decir que mucha de la teatralidad de Ziggy Stardust fue aprendida del bailarin, coreógrafo y mimo Lindsay Kemp (con quien Bowie aprendiera las Artes de la pantomima, mismas que tiempo después  serían su carta de presentación con Andy Warhol en la mítica ‘’The Factory’’). Aquel encuentro con el artista de la sopa Cambells derivaría en una canción del álbum “Hunky Dory”. Veinte años después, el ‘’Camaleón del Rock’’ interpretaría a su ídolo en la película ‘’Basquiat’’, dirigida por uno de los mayores exponentes pictóricos del llamado ‘’Neoexpresionismo’’: Julian Schnabel

 

En estos tiempos en los que la apertura artística y el reconocimiento de la cultura Pop como algo trascendental en la historia de la humanidad, no sería descabellado pensar que si Bowie siguiera vivo al día de hoy, su obra sería considerada para ser el próximo Premio Nobel de Literatura, lo cual podría sonar exagerado, pero hay que recordar quien ostento el prestigioso premio de la Academia Sueca en 2016. Y es que la forma en que Bowie escribía sus canciones fue heredada por literatos, mas no por músicos. La técnica ‘’Cut-Up’’, utilizada por Bowie en la mayoría de sus letras, consistía en recortar frases, revolverlas y luego sacar una por una de forma aleatoria para dejar que fueran ellas mismas quienes eligieran su orden, fue una herencia de Borroughs y Brion Gyson, mismos que a su vez la habían heredado de los Dadaístas de principios del siglo XX. Cabe destacar que por las redes circula una lista de 100 libros que el mismo Bowie habría elaborado con nombres como  Vladimir Nabokov,  George Orwell o Truman Capote, lo cual confirma el gran lector que llegó a ser.

 

Además de la lectura, Bowie era un apasionado coleccionista de Arte,  su colección personal se encuentra en estos días siendo expuesta en lugares como Londres, Nueva York o Hong Kong bajo el nombre de ‘’Bowie Collector’’, para posteriormente subastarse a cargo de la casa Sotheby’s. Nombres como Frank Auerbach, Jean Michel Basquiat, Damien Hirst, entre otros conforman esta colección valuada en más de 30 millones de dólares, mostrando una vez el amor que el artista tenía por el Arte.

 

En el caso muy especifico de México, es de mencionarse que Bowie no era ajeno a las expresiones culturales que en este país acontecían y eso se dejo ver en su única visita al país en 1997. En aquella legendaria parada del ‘’Earthling Tour’’ , Bowie solicitó al fotógrafo Fernando Aceves, una serie de fotos que retrataran la cultura mexicana, para un proyecto personal. El resultado fue una asombrosa serie de fotos del músico conviviendo a lado de los murales de Diego Rivera, piezas prehispánicas o los jardines de la casa de Frida Khalo. Su conocimiento del Arte Latinoamericano fue puesto a prueba 10 años después en el Festival H&M High Line en Nueva York, en donde el artista elaboraría una serie de 10 películas latinoamericanas, que el consideraba joyas de la cinematografía mundial. Fue así que las películas mexicanas ‘’El Automóvil Gris’’ de Enrique Rosas Priego, “Dos Monjes” de Juan Bustillo Oro,  “Aventurera” (1949), de Alberto Gout, fueron expuestas en dicho festival.

 

 

Así es, hace un año el mundo no solo perdió una leyenda musical, el 2016 se llevó un icono de la música, del Arte, de  la moda y del cine. Me permitiré exagerar y decir que Bowie no era un ‘’simple’’ Rockstar, sino una de las pocas representaciones ‘’humanas’’ del Arte en la tierra, tan es así que incluso sus percances como el sufrido a manos de su amigo George Underwood que le dejara permanentemente dilatada la pupila, contribuyeron a su imagen mística,  y alienígena. Incluso su último disco ‘’Black Star’’ fue un epitafio esculpido a la perfección para cerrar con broche de oro la vida de uno de los seres más memorables que han pisado la tierra en los últimos siglos. David Bowie no es una influencia musical, es una Musa que inspira a crear.

 

British singer, songwriter and actor David Bowie posing for a photograph with American novelist William Burroughs for an interview published at Rolling Stone magazine in February 28, 1974.

David Bowie no es una influencia musical, es una Musa que inspira a crear.

Esta nota es una colaboración de mi hermano, amigo y compañero Pedro Bulsara

Share
Categories: Cultural and News.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *